Capítulo uno
Niñez y adolescencia
Pilar creció escuchando música en casa y descubriendo que el cuerpo podía decir lo que las palabras no alcanzaban. Sus primeras clases fueron un juego; muy pronto se volvieron una vocación.
En la adolescencia sumó horas de estudio, ensayos interminables y las primeras presentaciones en escenarios locales. Ahí entendió que la danza no era un pasatiempo: era su forma de estar en el mundo.









